Colgajo frontal en dos etapas: reconstrucción del ala nasal
Autor de la sección: Frederick J. Menick
Editor general: Daniel Buchbinder
1. Introducción
Los defectos de una sola subunidad del ala nasal que requieren únicamente una cobertura cutánea moderada y una sustitución limitada de cartílago pueden reconstruirse con piel de la frente transferida en dos etapas.

En el momento de transferir el colgajo, se elimina el exceso de grasa subcutánea y de músculo frontal de la porción distal del colgajo frontal, con el propósito de crear un colgajo cutáneo con un grosor semejante al de la piel nasal faltante.
Principios de la reconstrucción
Cada defecto es diferente, pero la reconstrucción se simplifica porque la anatomía normal no cambia; por lo tanto, los principios de reparación permanecen constantes. El lado contralateral sano sirve como comparación visible. Cuando este no está disponible, se utiliza una referencia anatómica ideal como guía.
El rostro puede describirse mediante unidades regionales caracterizadas por:
- La calidad de la piel.
- El contorno de sus límites.
- Su relieve tridimensional.
Los principios de reconstrucción nasal aplicables a defectos amplios y profundos que serán cubiertos mediante un colgajo son:
- Recrear las subunidades nasales, no limitarse a rellenar el defecto.
- Modificar la herida en ubicación, tamaño y profundidad para mejorar el resultado final.
- Cuando sea apropiado, resecar la piel normal residual dentro de la subunidad para reemplazar la piel faltante como una unidad completa y no como un parche.
- Utilizar como guía el lado contralateral sano o una referencia anatómica ideal.
- Reemplazar con precisión los tejidos faltantes.
- Utilizar plantillas quirúrgicas.
- Construir la reconstrucción sobre una plataforma estable.
Principio de las subunidades: cuando un defecto ocupa más del 50 % de una subunidad convexa, como la punta o el ala nasal, se reseca la piel normal restante dentro de esa subunidad y se recubre la subunidad completa mediante un colgajo. De esta forma, las cicatrices finales quedan ubicadas en las uniones entre subunidades adyacentes. Además, la contracción tipo trampilla y el abultamiento posoperatorio del colgajo, combinados con un soporte cartilaginoso correctamente modelado, ayudan a reproducir la forma de toda la subunidad.
Anestesia
Este procedimiento se realiza bajo anestesia general para reducir al mínimo la distorsión de los tejidos blandos y la vasoconstricción asociadas con la infiltración de anestesia local.
El volumen de anestésico local puede modificar las dimensiones, el grosor y la posición tanto de los tejidos donantes como del sitio receptor. Asimismo, la palidez producida por la epinefrina puede dificultar la evaluación transoperatoria de la vascularidad de los tejidos.
2. Resección
Cuando es necesario realizar una resección inicial para tratar cáncer de piel, el tumor se extirpa utilizando márgenes quirúrgicos convencionales. Estos márgenes pueden verificarse mediante estudio por congelación realizado por el cirujano tratante o mediante cirugía micrográfica de Mohs.

3. Etapa 1: reconstrucción de un defecto alar profundo
Preparación de la plantilla
Las subunidades de la nariz y las unidades regionales del rostro se marcan con tinta.

Se crea una plantilla de la subunidad alar contralateral intacta utilizando cinta adhesiva de papel de aproximadamente un cuarto de pulgada y colodión.
El exceso de cinta de papel se recorta para producir un patrón exacto de las dimensiones y del contorno de la piel necesaria para cubrir la totalidad de la subunidad alar.

El contorno de la plantilla de papel se transfiere a la lámina metálica de un paquete de suturas para crear un patrón mecánicamente más estable.

Resección de la piel residual
Cuando se ha planeado la resección de la subunidad, se extirpa la piel normal residual localizada dentro de ella.

Preparación del soporte alar
En condiciones normales, el ala nasal no contiene cartílago. Sin embargo, en un defecto amplio y profundo debe colocarse un injerto de refuerzo en el margen alar para sostener, modelar y estabilizar el ala reconstruida durante el periodo posoperatorio.
Aunque pueden utilizarse cartílago septal o costal, el cartílago de la concha auricular resulta especialmente adecuado debido a su curvatura natural.

El cartílago de la concha auricular se obtiene mediante una incisión retroauricular.


















